La Fundación Pritzker ha destacado por su innovación conceptual, materializada a través de una gran cantidad de obras construidas durante 40 años de producción ininterrumpida.

El jurado se ha referido a Ito como un arquitecto productor de obras que perduran en el tiempo y que además entregan una dimensión espiritual y poética que se ha hecho presente en cada uno de sus trabajos. Entre su obras el jurado ha destacado a la Mediateca de Sendai por el uso de innovadoras estructuras tubulares que permitieron nuevas maneras de entender los espacios.

El edificio para TOD’s, construido por Ito en Tokyo, muestra una piel exterior que es además capaz de comportarse como una estructura; y la Biblioteca en la Universidad de Tama, como una obra particularmente inspiradora.

Como respuesta a haber recibido la distinción más grande que puede recibir un arquitecto, Ito humildemente expresó estar siempre alerta de las insuficiencias de cada obra terminada, transformándolas en energía para asumir el próximo encargo.

Toyo Ito nos concedió una entrevista a propósito de su muestra en la Bienal de Venecia, donde nos define a la arquitectura como algo pensado a quienes sirve:

En la sociedad actual, el 99% de la arquitectura se ha convertido en un instrumento comercial, razón por la cual me siento muy apenado. Ya que pienso que la arquitectura debiese ser algo que relaciona a las personas con otras personas, un cuerpo co-operacional para las personas. No debe ser algo controlado por la economía, mas algo que genere una relación de confianza entre la gente.
Esto es lo que los arquitectos debiesen hacer cuando crean arquitectura.