Lógicamente estas cosas sólo pueden pasar en un país del mundo: Japón. Y es que allí venden como un accesorio de lo más normal una carcasa (debería de llamarse coraza por el enorme tamaño) pensada para usar el iPhone mientras nos damos una ducha o nos bañamos.
El accesorio en cuestión me ha sido imposible localizarlo en otro mercado que no sea el Japonés, hay accesorios similares como este, pero no el mismo. Desde luego no deja de ser curioso lo que pueden llegar a inventar para el equipo de Apple.



